
Mañana sábado la Liga de Volibol Superior Masculina (LVSL) cito a los apoderados de las ocho franquicias que componen la liga para determinar el futuro de la misma de cara al 2010.
La agenda es extensa y cargada de asuntos de suma importancia para una liga que se encuentra atravesando por uno de sus más atribulados momentos en lo que va de década.
Para muchos ejecutivos de equipo, la reunión de mañana será crucial para determinar si continúan al frente de sus respectivos sextetos. “Para mí la reunión de este sábado determinara si continuo dirigiendo los destinos de mi equipo”, explico José González, dueño de los bi-campeones nacionales, Plataneros de Corozal.
“Hemos hecho un pacto seis de nosotros. El mismo consiste en que comencemos la temporada este junio”, comento el ejecutivo quien de paso, socavo enfáticamente la idea de iniciar la temporada masculina en agosto.
“Si no empezamos en junio, me quito como apoderado. No hay forma que pueda continuar con las pérdidas económicas”, sostiene González quien recibió el galardón como Apoderado del Año durante la temporada 2008-09.
Según el líder, seis apoderados comparten su visión de iniciar a principios de junio, recesar durante las dos semanas que subirá a escena los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe, y culminar algún momento a finales de septiembre.
Con el mismo tono enérgico, el directivo corozaleño definió su intención de jugar sin refuerzos. “Sencillamente no hay dinero para pagarles. Nosotros, a diferencias de otras franquicias que sus respetivos municipios les ayudan con fuertes sumas monetarias, dependemos mucho de la taquilla”.
De acuerdo con González, el correr un sexteto competitivo cuesta alrededor de $300,000 por temporada. Gran cantidad de esta es utilizada en la paga de refuerzos. Es por eso que el apoderado aboga tan apasionado por la eliminación de estos para el 2010.
“Jugaremos hasta sin refuerzos. Sera un golpe poco duro, pero debemos ver la estabilidad económica global de la liga”.
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